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¿Somos esclavos de nuestra cultura, de nuestra forma de ser argentinos, de nuestra argentinidad?

¿Somos un mate con amigos, mientras miramos el Obelisco y ondear la bandera, perdiéndose un colectivo todo ribeteado con ventanas donde asoman medios cuerpos llenos de colores camino a la cancha en la Boca, allá cerca de Caminito, con algún bar lleno de imágenes de tangueros y tanguistas, entre las cuales se ven carteles con las Malvinas contorneadas?

¿Somos las sierras de colores, la meseta patagónica, la cordillera del Limay, el Aconcagua y el Torres, además de los miles de picos, coronados por las nieves y sus lagos, surcados por cóndores y xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx?


5 Comentarios

  1. Ángel Daniel León
    | Responder

    Somos frutos o crías de nuestros cultores.
    Y por tales nos conocen.
    Tal vez lo ignoremos o no lo comprendamos; luego no sería ilógica nuestra desmesura.
    Pero no somos esclavos. Porque no tendría sentido la pregunta ni la respuesta.
    Su solo planteo fundamenta la Esperanza.
    Me parece que somos miopes ante la complejidad de nuestra cultura; de su modo de cultivar.
    Lo cual dificulta la comprensión y conciencia de la realidad.
    No distinguimos la dinámica del sistema de intereses en juego.
    Lo más trágico: no podemos definir los propios ni acordar los comunes.
    Aunque es posible mejorar la cultura.
    Raro en un país tan fértil

  2. jose maria
    | Responder

    hola Angel, gracias por responder con “”sesos” que somos frutos o crías de nuestros cultores, (que creo son nuestros “padres”, y nuestro ambiente, las circunstancias, la oportunidad de conocer, de crear/de hacer conciencia).
    Y por tales nos conocen. (si, para bien y para mal)
    Tal vez lo ignoremos o no lo comprendamos; (también lo creo yo)
    luego no sería ilógica nuestra desmesura. (la falta de conciencia? el exceso de soberbia?))

  3. jose maria
    | Responder

    En lo referido a la esclavitud, este es un sistema donde el esclavo es una persona que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra. o sometido rigurosa o fuertemente a un deber, pasión, afecto, vicio, etc., que lo priva de libertad. Este sistema o sentir que priva de libertad a una persona o un grupo humano puede ser permanente para una persona, incluso hasta alcanzar el exterminio de la persona o del grupo humano y del mismo sistema, pero es transitorio en términos de proceso histórico, como en el caso de los judíos y su libertad y estancia en el desierto.
    De manera que la esclavitud es una realidad, que no requiere sea aceptada como tal, porque es el resultado de un condicionamiento personal o social. Y la cultura puede ser una herramienta de esclavitud, y creo que de hecho estamos cada vez mas cerca de que se materialice en todos los frentes de nuestra sociedad, donde quizás lo único que se salve por ahora es la esperanza, lo que nos permite sobrevivir, pero como opio también nos adormece e inhibe de actual contra aquello que nos esclaviza poco a poco.

  4. jose maria
    | Responder

    en lo referente a los intereses,
    ” … No distinguimos la dinámica del sistema de intereses en juego.
    Lo más trágico: no podemos definir los propios ni acordar los comunes. .”
    Coincido en que estos siempre están presentes, aunque sea en forma mas o menos concreta y con independencia de que seamos conscientes o no, y que lo seamos mas o menos.
    (ver las diferencias entre la conciencia (conciencia es el conocimiento moral de lo que está bien y lo que está mal) y la consciencia, (consciencia es la capacidad del ser humano para percibir la realidad y reconocerse en esa realidad)

  5. jose maria
    | Responder

    “… Aunque es posible mejorar la cultura. …”
    es aquello a lo que te referiste antes, la esperanza. aquello que algunos dicen es lo último que se pierde.

    “… Raro en un país tan fértil …” no creo alcance a comprender este concepto

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